Conde de los Andes lleva su historia al futuro en Esperit Roca con una cuidada selección de 20 vinos

El pasado martes 16 de junio, en Girona, vivimos una jornada que resume la esencia de Conde de los Andes: el valor de preservar el pasado para seguir construyendo el futuro.
En Esperit Roca, el espacio impulsado por la familia Roca para explorar la conexión entre vino, gastronomía, paisaje y creatividad, reunimos a destacados profesionales del sector para compartir una experiencia concebida como un viaje a través del tiempo. Un recorrido por más de siete décadas de historia de Rioja que permitió descubrir cómo conviven hoy en Conde de los Andes los vinos que forman parte de nuestro legado, las elaboraciones que definen nuestro presente y los proyectos que marcarán el futuro de la bodega.
La jornada comenzó con una cata dirigida de 10 vinos, liderada por Javier Murúa, director de Muriel Wines, y Raúl Igual, Advanced Sommelier by the Court of Master Sommeliers y embajador de la marca. Una selección cuidadosamente construida para mostrar la evolución de Conde de los Andes a través de referencias históricas, vinos actuales y nuevas elaboraciones que anticipan el camino que estamos trazando para los próximos años.
Posteriormente, otras 10 referencias pudieron disfrutarse junto a un menú elaborado especialmente para la ocasión por el equipo de Esperit Roca, creando un diálogo entre vino y gastronomía que permitió seguir descubriendo la identidad de la bodega desde una perspectiva diferente.
La cita contó con la presencia de destacados profesionales del mundo del vino y la gastronomía, entre ellos Joan Roca, sumiller y cofundador de El Celler de Can Roca, en un entorno que representaba a la perfección el espíritu del encuentro: un lugar donde el respeto por la tradición convive con una constante mirada hacia el futuro.


Un recorrido por el pasado, el presente y el futuro
La propuesta nacía de una idea sencilla pero profundamente ligada a la esencia de Conde de los Andes: mostrar cómo el pasado, el presente y el futuro pueden convivir en una misma copa.
Porque hablar de Conde de los Andes es hablar de una historia que se extiende a lo largo de generaciones. Una historia que se conserva en los históricos calados de Ollauri, donde más de 450.000 botellas descansan a cuarenta metros de profundidad en galerías subterráneas excavadas desde finales de la Edad Media, formando una de las colecciones históricas más importantes del mundo del vino.
La primera parte de la cata estuvo dedicada precisamente a ese legado. Vinos como Conde de los Andes Colección Histórica Tinto 1950, Tinto 1981, Blanco 1976, Blanco 1983 o Blanco 2013 permitieron descubrir décadas de maestría en la elaboración de Tempranillo y Viura. Junto a ellos, los históricos Blancos Semidulces de 1964, 1994 y 2003 mostraron una parte singular de la historia de la bodega y de Rioja.
Durante la sesión, Raúl Igual resumió el verdadero valor de estas botellas con una reflexión que marcó el espíritu de toda la jornada:
“Al abrir una botella de 1950 o de 1976 estamos degustando muchas cosas, una forma de entender la vida, una interpretación de la historia, un respeto por la naturaleza… Una botella antigua es un gesto de generosidad que nos dejan personas para nuestro aprendizaje. Esta cata está hecha desde el respeto y la generosidad de ese pasado y con el propósito de continuar avanzando para poder dejar este legado a generaciones futuras”.


El presente de Conde de los Andes
La segunda parte del recorrido permitió descubrir el momento actual que vive la bodega.
Los asistentes pudieron catar vinos que representan hoy la identidad de Conde de los Andes, como Blanco 2022, Blanco 2015, Tinto 2018 y Tinto 2015, junto a proyectos más singulares como Capítulo I Malvasía 2018, Capítulo II Garnacha 2018 y Capítulo III Viura 2020, además de las Ediciones Especiales Duermevela Blanco 2017 y Duermevela Tinto 2016.
Vinos que reflejan una forma de entender Rioja basada en el respeto al origen, la interpretación de los microterroirs y la búsqueda constante de nuevas expresiones sin perder de vista las raíces que han definido históricamente a la bodega.
Como explicó Javier Murúa durante la cata:
“Hoy existe una mayor curiosidad por el origen, por los viñedos, por las personas que están detrás de cada botella y por la singularidad de cada territorio. El consumidor busca autenticidad y experiencias. Creo que en el futuro esta tendencia se intensificará: se valorará aún más la identidad de los vinos, la sostenibilidad y la capacidad de transmitir una historia verdadera, como la de Conde de los Andes”.


Los vinos del futuro
El recorrido concluyó con dos elaboraciones muy especiales que representan el futuro del proyecto: Garnacha 2024 y Malvasía 2024.
Dos vinos que muestran la dirección que está tomando la bodega y que incorporan nuevas formas de elaboración, como la crianza en huevo de granito, para potenciar la frescura, la precisión y la expresión del viñedo.
Presentarlos junto a vinos elaborados hace más de setenta años permitió visualizar de forma tangible la filosofía que inspira hoy a Conde de los Andes: preservar el legado recibido mientras se construyen los vinos que algún día formarán parte de esa misma historia.

Veinte vinos para contar una historia
La selección presentada en Esperit Roca estuvo formada por veinte referencias que permitieron recorrer más de siete décadas de historia de Rioja.
Colección histórica
• Conde de los Andes Colección Histórica Tinto 1950
• Conde de los Andes Colección Histórica Tinto 1981
• Conde de los Andes Colección Histórica Tinto 2005
• Conde de los Andes Colección Histórica Blanco 1976
• Conde de los Andes Colección Histórica Blanco 1983
• Conde de los Andes Colección Histórica Blanco 2013
• Conde de los Andes Colección Histórica Blanco Semidulce 1964
• Conde de los Andes Colección Histórica Blanco Semidulce 1994
• Conde de los Andes Colección Histórica Blanco Semidulce 2003
Colección actual
• Conde de los Andes Blanco 2022
• Conde de los Andes Blanco 2015
• Conde de los Andes Tinto 2018
• Conde de los Andes Tinto 2015
Capítulos
• Conde de los Andes Capítulo I Malvasía 2018
• Conde de los Andes Capítulo II Garnacha 2018
• Conde de los Andes Capítulo III Viura 2020
Ediciones especiales
• Conde de los Andes Duermevela Blanco 2017
• Conde de los Andes Duermevela Tinto 2016
Los vinos del futuro
• Conde de los Andes Garnacha 2024
• Conde de los Andes Malvasía 2024
Tras la cata dirigida, el equipo de Esperit Roca elaboró un menú especial para la ocasión, acompañando una selección de diez vinos de la bodega y reforzando el diálogo entre gastronomía, territorio y cultura del vino que inspiró todo el encuentro.
Como señaló Javier Murúa al cierre de la jornada:
“Quisimos que quienes participaran de esta cata comprendan que Conde de los Andes no es solo una colección de vinos, sino una historia viva que se extiende a lo largo de generaciones. Esta cata fue una oportunidad para viajar en el tiempo y descubrir cómo el viñedo, el territorio y la paciencia pueden crear vinos capaces de emocionar décadas después de su elaboración.”
Y añadió:
“Nuestro mensaje es que el tiempo, cuando se trabaja con respeto y excelencia, puede convertirse en uno de los grandes ingredientes del vino. Pero además, mostrar que el proyecto sigue vivo, que entra en una fase donde los vinos que se han elaborado en este tiempo son el presente y el futuro de la marca.”
La jornada concluyó con una reflexión que resume la esencia de Conde de los Andes y la ambición que inspira cada nueva añada:
“Esperamos que dentro de cincuenta años, alguien que abra una botella de Conde de los Andes se encuentre con mucho más que un vino. Que descubra una expresión auténtica de Rioja, una botella capaz de contar la historia de un lugar, de unas viñas y de las personas que la hicieron posible. Nos gustaría que encontrara emoción, elegancia y profundidad, pero también la sensación de estar estableciendo un diálogo con el pasado.”
Con este encuentro especial celebrado en Girona, Conde de los Andes quiso compartir la esencia de un proyecto con raíces profundas pero vivo y en constante evolución. Una forma de entender el vino que mira al pasado mientras construye su presente y su futuro botella a botella, elaborando vinos con identidad propia.
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