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Nuestros vinos en Cuaresma

Potaje viña muriel blanco

Propuestas para maridar con las recetas tradicionales cuaresmales

Seis semanas que marcan el camino de salida del invierno. La entrada en la primavera. Seis semanas, desde el Miércoles de Ceniza hasta la Pascua. Hablamos de la Cuaresma, ese periodo que tradicionalmente señala la preparación para la Semana Santa. Una etapa destinada al recogimiento tras los fastos del Carnaval. Un tiempo de abstinencia, en el que el consume de carne se sustituía por hortalizas, legumbres y pescados.

Los platos típicos de este tiempo de Cuaresma en el que nos encontramos sobresalen por sus valores saludables y nutritivos. Es como si las tradiciones hubieran recogido el guante de lo que ofrece la naturaleza y, así, crear platos con un pie en el austero invierno y otro, en la primavera que ya asoma.

En nuestras tierras de Rioja, de Rías Baixas, de Ribera del Duero… En cualquier lugar donde cuidamos viñedos y elaboramos vino, también disfrutamos de su respectiva cultura gastronómica. Así es nuestro mundo del vino: arraigado y a a vez, adaptado al clima y los productos que da la naturaleza en cada lugar. Así que, cuando la Cuaresma está en su apogeo, nos gusta disfrutar de las recetas más típicas. Y también acompañarlas de nuestros vinos. Estamos descubriendo maridajes fantásticos.

Potaje de vigilia

El garbanzo es la legumbre estrella del momento. En este guiso tan antiguo, se combinan con espinacas y bacalao desalado y desmigado. La cocción es larga y suave, progresivamente los sabores se van ensamblando y al final componen una receta armoniosa y envolvente.

Su textura y sus sabores vegetales, terroso y salinos piden un vino blanco de volumen y estructura. Un vino de la variedad riojana viura, fermentado en barrica y criado durante años: Viña Muriel Blanco Reserva 2014.

Bacalao de Cuaresma

El plato estrella de este tiempo. El bacalao, pescado por definición de la Cuaresma y también del recetario español más tradicional, centra esta preparación, este guiso que se elabora con uvas pasas, piñones y huevos duros, sobre un fondo de delicado e intenso sofrito. Si se cocina en cazuela de barro, la ligazón de sabores adopta un toque adicional de profundidad y personalidad ancestral.

El bacalao cuaresmal, con sus matices dulces y salados, pide un tinto de larga maduración. Nuestra opción es Muriel Reserva 2016, uno de los vinos más emblemáticos de nuestra casa y de Rioja Alavesa. Aporta complejidad, elegancia y una profundidad muy viva.

Bacalao Muriel reserva

De postre, torrijas y buñuelos

La paradoja de la Cuaresma es que es uno de los períodos del año más golosos y azucarados. Quizás para mitigar los rigores de la penitencia, de noche las familias preparaban dulces de deliciosa simplicidad, como las famosas torrijas o los buñuelos de esponjoso cuerpo.

Para acompañar todo ello, nuestra bodega Conde de los Andes guarda botellas históricas de uno de los estilos de vino más tradicionales de Rioja Alta, el blanco semidulce. La añada 2004 ha ganado una complejidad y una armonía extraordinarias. Muy recomendable con los postres de Cuaresma.

 

Torrijas con Conde de los Andes