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Tres momentos para un Viña Eguía

Tres momentos para un Viña Eguía

La marca para todos los públicos y ocasiones

Nuestra marca de mayor producción, Viña Eguía, representa las virtudes que han hecho del vino de Rioja un "best-seller" mundial: versatilidad, calidad, un carácter accesible y una marcada vocación de agradar.
Viña Eguía es para todos los públicos y para todos los momentos. Entre ellos, hemos identificados tres casos hipotéticos y muy plausibles. Pueden estar ocurriendo ahora mismo en cualquier lugar del mundo.

MOMENTO 1
Un grupo de amigos celebra su encuentro anual. Cada vez es en una casa diferente, cada vez con más gente: parejas, bebés, nuevas amistades... Solo hay dos normas: todo el mundo trae algo de comer y los anfitriones ponen el vino. Las mesas se llenan de embutidos, empanadas, quesos de todo el mundo, tortillas, enormes cuencos de ensaladas, pinchos de todo tipo.... En el horno se va haciendo lentamente el manjar culminante: un asado de cordero. ¿Y el vino? Este año tampoco falla la marca que llevan tiempo bebiendo en estas divertidas reuniones: Viña Eguía. Un par de cajas de Blanco y otras dos más de tintos: el Crianza y el Reserva. El anfitrión no puede reprimir una pregunta  en voz baja: "¿Y si nos quedamos cortos?". Ella le mira con media sonrisa: "Tranquilo, tengo tres cajas más en la despensa".

MOMENTO 2
El picnic en el parque es el primer domingo de junio. Por fin, empieza la temporada al aire libre. Un buen rato de juego en la hierba y, luego, el momento más esperado: ¡vamos a empezar la paleta ibérica! Se necesita poco más: una rebanada de buen pan, un chorro de aceite... Y una copa de Viña Eguía Tempranillo. Hemos puesto las botellas unos minutos bajo la fuente, a refrescar. El vino está a una temperatura perfecta. Sabroso, lleno de energía, con un cuerpo equilibrado. Es una auténtica delicia bajo las copas de los árboles. ¡Esto es vida!

MOMENTO 3
En algunas mesas triunfan propuestas más modernas, en otras los comensales se decantan por platos más clásicos. Un rissotto trufado y un cochinillo al horno; un canelón de pichón con hongos y un estofado de ternera. Manteles blancos, un servicio discreto, un ambiente encantador. Es de esos restaurantes que saben conseguir un esplendor cercano y atemporal. Que te hacen sentir especial.
Dos o tres mesas han coincidido en el vino: en ellas brilla la etiqueta dorada de Viña Eguía Gran Reserva. El vino más maduro, complejo y profundo. Un despliegue de matices y un toque de sofisticación. Una elección ideal para disfrutar, también de lo que viene después: un postre de intenso chocolate, una buena conversación de sobremesa.

De picnic