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Tres, dos, uno, ¡Reserva!

Tres, dos, uno, ¡Reserva!

Un buen momento de reconocimientos y consumo para Muriel Reserva 2015

Los guisos de cazuela ganan importancia a medida que nos metemos en ese bosque ventoso y húmedo que es el otoño. También las brasas y asados, hechos con los primeros sarmientos cortados de la temporada. La cocina de esta estación viene protagonizada por la caza de pelo, pluma y setas. Los frutos secos están en su apogeo. Reinan las manzanas, las castañas, las almendras. Llegan los cítricos y las primeras buenas legumbres. En los platos dominan los colores pardos, marrones, grises, oros y naranjas.

Los vinos de reserva riojanos parecen hechos para el otoño. Su combinación de acidez, finura y un hilo de cálida vida en el que se notan la huella de la fruta roja y de la madera de roble? ¿no recuerda a un atardecer de octubre, que va del agradable sol al fresco del crepúsculo? Y al final, ese recuerdo persistente y agradable, ¿no es como sentarse cerca del fuego o arroparse en un sofá frente a los cristales mojados por la lluvia?


Muriel Reserva nos hace pensar en situaciones reconfortantes. Una copa de nuestro tinto reserva de las viñas de tempranillo de Elciego es altamente recomendable para acompañar tanto momentos relajantes como una cocina sustanciosa, protagonizada por sabores intensos y matices profundos.


Tres, dos, uno, ¡Reserva!

Ensaladas otoñales


Hay recetas de base vegetal que pueden ir muy bien con el tinto reserva de Muriel. La clave es combinar bien los ingredientes. Cogemos unos brotes tiernos, unas finas lascas de jamón de pato, unos granos de granada y unos picatostes dorados con aove. El aliño tiene una importancia relevante: con una vinagreta suave protagonizada por almendras y avellanas, la armonía estará muy conseguida.

Guisos de carne con setas


Muriel Reserva es ideal con guisos tradicionales. Proteicos, intensos, de salsa envolvente? No hay como una falda ternera guisada lentamente con senderuelas. O un conejo con níscalos. Los tonos terrosos y ahumados se funden con la base de las salsas: aceite, cebolla, ajo, tomate, zanahoria, todo pochado con mucha calma. La acidez de nuestro reserva limpia y prepara el paladar para un nuevo bocado.

Ventresca a la brasa


En este caso entra en juego otro sabor, el afilado y sorprendente umami. Presente en la ventresca, juega muy bien con el lado más cítrico, ácido y jugosamente complejo del Muriel Reserva. El vino establece un diálogo sápido, muy sugestivo, con las grasas salinas de este tipo de piezas de pescados túnidos, que tienen en otoño la recta final de su temporada.



Reconocimientos recientes para Muriel Reserva 2015



93 pts Decanter


En marzo, el panel de cata de Decanter otorgó 93 puntos a Muriel Reserva 2015, y dedicó estas elogiosas palabras:
?Una explosión de fruta seca, fresas salvajes y chocolate negro. Excepcionalmente suave y ágil, con un final muy largo y rico.



92 pts Gilbert & Gaillard


La prestigiosa guía de vinos francesa Gilbert & Gaillard también posiciona Muriel Reserva como uno de los reservas riojanos destacados:
?Hermoso color rubí intenso, con un ligero reflejo de evolución. Nariz muy madura de acentos de frutos rojos confitados. En boca, tonalidades de cacao, trufa y regaliz. Un estilo delicioso, para apreciar sin demora.


 

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